miércoles, septiembre 01, 2010

Manifiesto del Partido Comunista

Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes.En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida casi por doquier en una serie de estamentos , dentro de cada uno de los cuales reina, a su vez, una nueva jerarquía social de grados y posiciones. En la Roma antigua son los patricios, los équites, los plebeyos, los esclavos; en la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones.La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas.Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado.De los siervos de la gleba de la Edad Media surgieron los “villanos” de las primeras ciudades; y estos villanos fueron el germen de donde brotaron los primeros elementos de la burguesía.El descubrimiento de América, la circunnavegación de Africa abrieron nuevos horizontes e imprimieron nuevo impulso a la burguesía. El mercado de China y de las Indias orientales, la colonización de América, el intercambio con las colonias, el incremento de los medios de cambio y de las mercaderías en general, dieron al comercio, a la navegación, a la industria, un empuje jamás conocido, atizando con ello el elemento revolucionario que se escondía en el seno de la sociedad feudal en descomposición.El régimen feudal o gremial de producción que seguía imperando no bastaba ya para cubrir las necesidades que abrían los nuevos mercados. Vino a ocupar su puesto la manufactura. Los maestros de los gremios se vieron desplazados por la clase media industrial, y la división del trabajo entre las diversas corporaciones fue suplantada por la división del trabajo dentro de cada taller.Pero los mercados seguían dilatándose, las necesidades seguían creciendo. Ya no bastaba tampoco la manufactura. El invento del vapor y la maquinaria vinieron a revolucionar el régimen industrial de producción. La manufactura cedió el puesto a la gran industria moderna, y la clase media industrial hubo de dejar paso a los magnates de la industria, jefes de grandes ejércitos industriales, a los burgueses modernos.La gran industria creó el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de América. El mercado mundial imprimió un gigantesco impulso al comercio, a la navegación, a las comunicaciones por tierra. A su vez, estos, progresos redundaron considerablemente en provecho de la industria, y en la misma proporción en que se dilataban la industria, el comercio, la navegación, los ferrocarriles, se desarrollaba la burguesía, crecían sus capitales, iba desplazando y esfumando a todas las clases heredadas de la Edad Media.Vemos, pues, que la moderna burguesía es, como lo fueron en su tiempo las otras clases, producto de un largo proceso histórico, fruto de una serie de transformaciones radicales operadas en el régimen de cambio y de producción.A cada etapa de avance recorrida por la burguesía corresponde una nueva etapa de progreso político. Clase oprimida bajo el mando de los señores feudales, la burguesía forma en la “comuna” una asociación autónoma y armada para la defensa de sus intereses; en unos sitios se organiza en repúblicas municipales independientes; en otros forma el tercer estado tributario de las monarquías; en la época de la manufactura es el contrapeso de la nobleza dentro de la monarquía feudal o absoluta y el fundamento de las grandes monarquías en general, hasta que, por último, implantada la gran industria y abiertos los cauces del mercado mundial, se conquista la hegemonía política y crea el moderno Estado representativo. Hoy, el Poder público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa.La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario.Dondequiera que se instauró, echó por tierra todas las instituciones feudales, patriarcales e idílicas. Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas. Echó por encima del santo temor de Dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y la tímida melancolía del buen burgués, el jarro de agua helada de sus cálculos egoístas. Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar. Sustituyó, para decirlo de una vez, un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación.La burguesía despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia.La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares.La burguesía vino a demostrar que aquellos alardes de fuerza bruta que la reacción tanto admira en la Edad Media tenían su complemento cumplido en la haraganería más indolente. Hasta que ella no lo reveló no supimos cuánto podía dar de sí el trabajo del hombre. La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales góticas; ha acometido y dado cima a empresas mucho más grandiosas que las emigraciones de los pueblos y las cruzadas.La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social. Lo contrario de cuantas clases sociales la precedieron, que tenían todas por condición primaria de vida la intangibilidad del régimen de producción vigente. La época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y una dinámica incesantes. Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban, y las nuevas envejecen antes de echar raíces. Todo lo que se creía permanente y perenne se esfuma, lo santo es profanado, y, al fin, el hombre se ve constreñido, por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás.La necesidad de encontrar mercados espolea a la burguesía de una punta o otra del planeta. Por todas partes anida, en todas partes construye, por doquier establece relaciones.La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria. Las viejas industrias nacionales se vienen a tierra, arrolladas por otras nuevas, cuya instauración es problema vital para todas las naciones civilizadas; por industrias que ya no transforman como antes las materias primas del país, sino las traídas de los climas más lejanos y cuyos productos encuentran salida no sólo dentro de las fronteras, sino en todas las partes del mundo. Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a satisfacer, como en otro tiempo, los frutos del país, sino que reclaman para su satisfacción los productos de tierras remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que se bastaba así mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red del comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones. Y lo que acontece con la producción material, acontece también con la del espíritu. Los productos espirituales de las diferentes naciones vienen a formar un acervo común. Las limitaciones y peculiaridades del carácter nacional van pasando a segundo plano, y las literaturas locales y nacionales confluyen todas en una literatura universal.

sábado, mayo 29, 2010

¿ QUE ES EL DERECHO CONSTITUCIONAL?

Existen varias definiciones de derecho constitucional....El Derecho Constitucional es una disciplina jurídica que se encarga fundamentalmente del estudio de las instituciones políticas desde el punto de vista jurídico.

Ocupase también de la organización del Estado (poder legislativo, ejecutivo y judicial) , de las garantías constitucionales de las personas (acción de amparo, habeas corpus, habeas data) y los derechos fundamentales.

El derecho constitucional no es política, ni sociología, ni historia, ni filosofía; ésta se encuentra entre la línea límite de lo social y político. Otros autores definen al derecho constitucional como:

DUVERGER aduce que el derecho constitucional es una disciplina jurídica, que se encarga del estudio de las constituciones y también de las instituciones. Él dice que Derecho Constitucional estudia las instituciones políticas que estén en la constitución y fuera de ella (leyes ordinarias, reglamento del congreso, decretos, etc)

SAGER el dice que el derecho constitucional es un sector del mundo jurídico que se ocupa de la organización fundamental del estado.


lunes, mayo 24, 2010

¿A qué se denomina Constituciones Cortas y Constituciones Extensas?



Constituciones cortas.- Corresponde al estilo constitucional del siglo XIX. Responden al ideal codificador, un ejemplo claro es la de los Estados Unidos de 1787, con tan solo siete artículos, divididos en secciones. También está la Constitución Colombiana de 1851, que constaba con apenas 64 artículos.

Constituciones extensas.- Corresponde al estilo constitucional del siglo XX. Se inspiran en el planteamiento no codificador; peca de obesidad jurídica. Obstaculiza el desarrollo de una sociedad, ya que al legislar temas muy cambiantes, impide su reforma y actualización, dado que por el principio de rigidez constitucional, resulta difícil la modificación de esas reglas constitucionales.

jueves, mayo 20, 2010

PARTICIPACION EN DELITOS ESPECIALES DE PERSONAS COMUNES


Lo primero que debemos saber algunos conceptos previos para definir lo que es la participación en delitos especiales de personas comunes y estas son:
Coautoría.- es una forma de autoría de la que nacen las formas de participación
Para que haya coautoría es necesario 3 requisitos:
El acuerdo común
Las división de funciones
El aporte eficaz al trabajo( indispensable)
Delitos especiales.- es aquel delito que solo puede ser realizado por la persona que cumple con la calificación exigida por el tipo penal.

Sabiendo ya estos conceptos, el problema que encierra el tema de casos de participación en delitos especiales de personas comunes, se sintetiza en la siguiente interrogante:

¿Qué ocurre si un sujeto no calificado de manera individual realiza una conducta descrita en el tipo especial?

Sencillo, no puede ser considerado autor de ese delito dado que no cumple con la calificación personal exigida en la descripción legal.

Sin embargo algunos operadores de justicia y doctrinarios con el pretexto de combatir la impunidad impusieron:

EL CRITERIO DE ASIMILACIÓN Y LA UNIDAD DE IMPUTACIÓN

Amplificando la calificación de servidor público a los particulares que lesionaron o pusieron en situación de peligro los bienes de la administración publica con el fin de aplicar una sanción equivalente al establecido para el servidor público. Ejemplo: el peculado por extensión.
Esto ha hecho mucho daño a la sociedad y a la administración de justicia.

Personas comunes.- es el sujeto extraño que no cumple con la condición de persona natural o jurídica exigido en la descripción legal; en consecuencias se le debe reconocer como un sujeto diferente al calificado y al no calificado.

Caso de la vida real

Un servidor público (un alcalde por ejemplo) llamado contratante, contrata a una determinada obra con un particular (el contratista). La obra la construyen con material de baja calidad, repartiéndose el alcalde y el contratista los ahorros que se obtienen por la compra de malos materiales.


Análisis:
En este caso el alcalde y el contratista quisieron la misma conducta, lesionar la propiedad del Estado. Pero a pesar de la equivalencia del dolo al primero se le debe reprochas más su comportamiento que al segundo, por las siguientes razones:
El alcalde, que es un servidor público, tiene condición especial porque es un agente importante para el estado, tanto así que lo ha investido jurídicamente a una categoría especial. Por su condición la ley le exige mayor compromiso ético en el ejercicio de sus funciones y en el cuidado de los bienes del estado depositados bajo su custodia.

El contratista es un particular a quien la ley no exige el mismo compromiso ético en sus relaciones con el Estado como los exigidos a los servidores públicos.

Como ha ocurrido un comportamiento realizado por dos sujetos de diversa condición jurídica orientados a una misma finalidad, como es la de defraudar la propiedad del Estado, en la gran mayoría de las veces los operadores de justicia resolverán el problema acudiendo a la asimilación del particular a la de servidor público o bien rompiendo la unidad de imputación a pesar de las dificultades procesales que tal decisión implica

Resolución del caso:
Para resolver este conflicto, el Estado a traves del legislador tiene que olvidar la teoría de la asimilación la de la ruptura de la unidad de imputación reconociendo a los sujetos extraños en los delitos especiales, su verdadera naturaleza.

miércoles, mayo 19, 2010

Etica de los abogados, escribanos y otros curiales

¿Cuáles son las particulares obligaciones de un abogado?

Primera, debe bajo de culpa defender las causas de los pobres, no sólo en necesidad extrema, sino también en la grave. En la primera aunque sea con grave incomodo propio, y con leve lo estará aun en las comunes; a la manera que dijimos de los ricos en orden a dar limosna.

Segunda, no tomar a su cargo las causas injustas, y si tomó alguna, que al principio juzgó justa o más probable, en conociendo su error debe abandonarla, manifestando a su parte su injusticia; y no lo haciendo, queda en obligación de restituir los daños causados a ambos litigantes.

La tercera, que no manifieste a la otra parte los secretos de la suya, a no ser en alguna gravísima causa capital o de fama preclarísima, queriéndola defender injustamente el acusador.

La cuarta, que sepa bajo de culpa grave, y con obligación de restituir los daños, que se sigan de su ignorancia, lo que es necesario para desempeñar su oficio. Esto es común al Juez, procurador, relator, y a todos los que tengan a su cargo algún ministerio.

La quinta, que donde tuviere salario asignado por las leyes, no pueda recibir más, bajo la obligación de restituir el exceso, y donde no estuviere tasado su salario, se acomode al natural, justo, y moderado, según la calidad del negocio. Si empezada la defensa de la causa, no puede proseguir en ella, sólo podrá recibir el salario pro rata de su trabajo. Si el abogado se conviene con algún magnate en un tanto anual por la defensa de todas las causas, que al año le ocurran, podrá recibir el precio convenido, aunque no haya ocurrido causa que defender; así como el médico puede hacer lo mismo respecto de su salario anual, aunque en el pueblo haya habido pocos o ningún enfermo. Omitimos otras obligaciones de los abogados, que pueden verse en los AA. que tratan más de propósito esta materia, contentándonos con amonestarles procuren en cuanto les sea posible evitar pleitos, pues como dice el Eclesiástico cap. 28. Abstine a lite, et minues peccata.

¿Cuáles son las obligaciones de los escribanos, secretarios y notarios?

Que lo primero están obligados a guardar toda verdad, y fidelidad; alias serán perjuros. Lo segundo deben estar instruidos en lo que es necesario para desempeñar sus oficios; de lo contrario pecarán contra justicia con obligación de restituir los daños seguidos de su culpable ignorancia. Lo tercero deben con toda diligencia extender los originales, perfeccionarlos, y guardarlos con todo cuidado; ni pueden ocultarlos, sino manifestarlos a la parte cuando los pida justamente. Lo cuarto están obligados a no manifestar a la parte los decretos, antes de firmarlos el Juez. Lo quinto, no pueden formar el testamento de ningún amente, o que no esté en sano juicio; ni instrumento alguno falso, usurario, o injusto. Lo sexto, no pueden recibir más salario, que el que está prescrito por las leyes.

¿Qué obligaciones tienen los procuradores?

R. Que los procuradores se reputan como unos coadjutores de los abogados; y así lo que dijimos de estos, puede en su proporción aplicarse a los procuradores. Deben pues estos tener la instrucción suficiente de las cosas de su oficio; que deben ejercer con toda solicitud y diligencia, pidiendo los términos justos para la prueba, mas no los impertinentes, que sólo sirven a estancar los asuntos: deben apelar cuando convenga: no admitir causas injustas; ni menos probables, que la opuesta: guardar toda verdad: despachar las causas por su orden: no inducir a las partes a ninguna concordia inicua, aunque sí a la que sea justa, y conforme a la equidad y paz: no jurar en nombre de la parte sin su expreso consentimiento, e informe: finalmente deben ejercer su oficio fiel y diligentemente; de lo contrario pecarán contra justicia, con obligación de restituir.

¿Cuáles son las obligaciones de los relatores?

R. Que los relatores, que son los que delante de los jueces hacen relación de las causas, están obligados a leer con atención el proceso, y referir con distinción, y claridad lo que en él se contiene; de manera que si omiten alguna cosa substancial, o favorecen más a una parte que a otra, pecarán gravemente con obligación de restituir. También les está prohibido recibir dinero, ni regalo de las partes.

¿Cuándo pecarán en sus oficios los alguaciles o ministros ejecutores del Juez, o república?

R. Que pecarán, si no guardan el juramento: si no ejecutan fielmente los mandatos del Juez; como cuando les manda prender a alguno, y ellos dejan de hacerlo con la esperanza de algún interés, o por él le avisan para que huya: si dando vuelta por las casas tratan con aspereza a los vecinos: si les hacen alguna violencia o agravio sin mandato del Juez: si no son fieles, y veraces con éste, y con la república. Finalmente no les es lícito recibir regalos ni dones, que puedan apartarlos de los trámites rectos de la justicia. Si faltan en cosa grave pecarán mortalmente, con obligación de restituir.

Los oficios de que hemos tratado en todo este Capítulo son peligrosos para muchos, no porque sean malos en sí, sino por la facilidad con que se abusa de ellos. Deben pues los que los sirven mirar antes por el bien de la república, que por el interés propio, no atender en el desempeño de su oficio a lo que hacen otros, sino a lo que deben hacer ellos, observar fielmente las leyes, en especial aquellas, en que se tasa el justo precio de su trabajo, y no dar entrada en su corazón al vicio infame de la codicia. No haciéndolo así corre peligro su salvación, por hallarse en sus oficios rodeados de peligros y negocios, y por eso se dijo: Beatus, qui procul negotiis.

La vieja y actual corrupción



La corrupción es tan vieja como la prostitución; En la prostitución el placer es parte del negocio, en la corrupción el placer genera un vicio, que también es negocio.
Señoras y señores:

Los peruanos sabemos que la corrupción es una REALIDAD CULTURAL, pero lamentablemente somos indiferentes ante esta realidad. La corrupción no es un fenómeno que implica únicamente a personalidades importantes, como los políticos, pero no podemos negar que en el sistema político existen focos latentes de corrupción. Es innegable que en la oscuridad del poder anida ese huevo de la corrupción. La falta de transparencia, la ausencia de controles eficientes, la falta de responsabilidad en la gestión pública, representan grandes barreras para legalidad.

En la sociedad peruana, en todos los estratos sociales, la corrupción es una práctica cotidiana, muchos de nuestros niños aprenden, desde temprana, edad que es socialmente lícito comprar y vender privilegios; que, el mérito y el esfuerzo individual no son necesarios para alcanzar objetivos de vida, pues siempre habrá alguien dispuesto a vender un beneficio fuera de los márgenes de la ley. En nuestra sociedad, se tolera pagar por agilizar un trámite o un servicio, y no se sanciona cuando un empleado público corrompe para avanzar.

Tampoco es un secreto que la corrupción ha llegado a los niveles más profundos de la educación, las denuncias, quejas y comentarios a cerca de los niveles de corrupción del sistema educativo son cotidianas, existen maestros que negocian notas, otros condicionan a sus alumnas, algunos directivos se coluden con las APAFAs y muchos no cumplen con sus función esencial de enseñar y lograr que sus alumnos aprendan.

A LO LARGO DE LA HISTORIA la corrupción peruana, ha seguido diferentes tendencias. En tiempos del gobierno militar, con los dictadores: Sánchez Cerro, Oscar Benavides y Manuel Odría, fue especialmente elevado el COHECHO es decir, el soborno.

En el período, entre las décadas de 1930 y 1980, cuando el nacionalismo económico embrujó al Perú, la corrupción estuvo muy ligada a las políticas proteccionistas.

Bajo régimen de Alberto Fujimori y su monje negro, Vladimiro Montesinos, la corrupción equivalió al cincuenta por ciento del presupuesto del Estado. Esto le ha costado al Perú la mitad de sus posibilidades de desarrollo.

En el actual gobierno el escándalo de PETRO PERU donde están involucrados Alberto Quimper, y Rómulo León, quienes pretendieron favorecer, a la petrolera noruega Discover Petroleum usando sus influencias, para que se adjudicara la explotación de cinco pozos petroleros. ellos fueron calificados por el presidente García, de” ratas “porque este acto de corrupción golpeaba a su gobierno y a su partido.

Muchos son los actos de corrupción que se han suscitado y se siguen suscitando en nuestra historia y casi todos tienen una característica en común: LA IMPUNIDAD. La gran mayoría de personajes corruptos en la historia del Perú salieron libres de polvo y paja, sin embargo ya existe un antecedente que es el megajucio del Ex Presidente , Alberto Fujimori, donde se ha llegado a condenar a un alto número de funcionarios y militares que estuvieron inmersos en estos actos de corrupción.

Pero aun Ante esta realidad, existe indiferencia, temor; no hay voces entre los políticos que hagan despertar a la sociedad, parece que el país ha perdido la capacidad de indignación, a nadie le importa que estos hechos se repitan o sigan creciendo en magnitudes alarmantes. ¿Donde están los medios de comunicación? para que traten este tipo temas y propongan medidas que permitan detener la podredumbre moral que viven casi todos los sectores de la sociedad.

Nadie es responsable de lo que pasa y así de seguro llegará el día en que nos habremos acostumbrado a convivir con la corrupción como algo natural.

Como joven que soy tengo anhelos y esperanzas y pienso que no todo está perdido porque existen entre los peruanos una reserva moral. Existen buenos maestros, buenos padres de familia, y servidores de la administración que puede hacer que esto se detenga por eso a ellos les invoco, a nombre de todos los niños y jóvenes que somos el presente y el futuro de la patria trabajemos todos unidos ante este mal que nos agobia.

Aspiro a que los estudiantes se animen a vivir en una sociedad limpia y libre, que premie el mérito y que enaltezca el respeto a la ley. Debemos revalorizar la ley como la única regla y medida del comportamiento de todos.

Compañeros y compañeras: la corrupción no es una condena histórica para los peruanos, ni destino inevitable, mucho menos parte de nuestra genética ; ciertamente es un mal que nos aflige, un flagelo que impide el desarrollo humano con equidad, pero que las soluciones institucionales parten de un compromiso personal.

Terminar con la corrupción es responsabilidad de todos, de los gobernantes, de los medios de comunicación, de las escuelas de los padres de familia
Mostremos con el ejemplo el camino de la legalidad, trabajemos por un mundo más honesto, más humano y lo más importante sin corrupción.

La incorruptible